lunes, 1 de noviembre de 2010

Espero equivocarme

Ya estoy de vuelta de las vacaciones reglamentarias, que he tomado este año de forma excepcional en el mes de octubre, por motivos familiares. Octubre no es buen mes para tomarse vacaciones un pediatra; ya que coincide con un mes en el que se dispara la demanda por motivos epidemiológicos; los colegios han comenzado en septiembre, los niños han contactado con nuevos virus en las guarderías y colegios y enferman todos a la vez, colapsando las consultas de los pediatras. Además, como ya he comentado en otra entrada, estamos acostumbrados a consultarlo TODO, por muy banal que sea y aunque ya "sepamos" qué hacer, porque hemos consultado muchas veces por lo mismo... pues eso, ahí vamos, necesitamos volverlo a oir. El problema es que si consultamos a otro/a, nos va a decir otra cosa y nos vamos a liar.
Ojalá me equivoque, pero me temo que me voy a encontrar revisiones innecesarias, padres y madres preocupados porque le han oido a otro "pediatra" que su niño tiene no se qué cosa que "tendrá que estudiar su pediatra cuando vuelva", o vienen a "recoger unos análisis" o una "radiografía" que otro "pediatra", le ha pedido en mi ausencia, y que no ha registrado en su historia.
En fin, espero tener suficiente "autocontrol emocional" para superar el trance, y reconducir la situación lo mas rápidamente posible, por el bien de mis pacientes y de mi salud mental.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Internet en la consulta: una necesidad

Hace ya algún tiempo abordé en una entrada este tema. Era, y es, una necesidad, de cualquier profesional en este siglo. La situación en la que nos encontramos en Andalucía es bastante gris (casi negro), según una encuesta realizada por la AEPap recientemente. Mientras que en otras comunidades tienen acceso sin restricciones a la web, nuestros gestores consideran que no somos "competentes" para utilizar este potente instrumento de comunicación, formación, información y participación.
Tal vez es culpa nuestra, sobre todo de los que sentimos esta necesidad, por no habernos concienciado y haber concienciado a nuestros y nuestras compañeros y compañeras. Que muchas veces no saben cómo y cual es la utilidad de la web 2.0.
En este momento se abre una campaña de concienciación, de la sociedad en general, de los gestores sanitarios en particular y también de los propios profesionales sobre la utilidad y la necesidad de disponer de acceso a internet desde las consultas de atención primaria sin restricciones.
Este blog se adhiere, por supuesto, a esta campaña y quiere contribuir con su "granito de arena" al éxito de la misma; que empezará cuando desde nuestras consultas de atención primaria de nuestra Andalucía ("Imparable" y "Al máximo"), nos podamos conectar al ciberespacio, sin problemas.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ahora NO

No estoy de acuerdo con la llamada "reforma laboral" aprobada por el parlamento ni con jubilarme más tarde de forma obligatoria, que aprobará. Tampoco me gusta cómo este gobierno que sufrimos en España y en La Junta Andaluza trata a los empleados públicos, y mas concrétamente a la sanidad pública y mucho menos a la Atención Primaria, y menos aún a los pediatras y a los médicos de la sanidad pública, que nos ha hecho emigrar al extrangero o a la sanidad privada en busca de mejores sueldos y mejor consideración y respeto. Pero TAMPOCO me gustan estos sindicatos que no han hecho nada para mejorar nuestra situación y lo han podido hacer cuando era todavía reversible, permitiendo que llegásemos a esto, y solo han reaccionado cuando les tocan a ellos el bolsillo. NO voy a seguirles el juego para que sigan medrando a mi costa. Y por eso les digo que AHORA NO. Estos sindicatos NO ME REPRESENTAN.Y es por eso que voy a trabajar el próximo día 29 y espero que se respete mi derecho a no secundar la huelga. También espero que esta huelga general que plantean estos sindicatos sea un fracaso, y que este fracaso se interprete no como un apoyo a la política de un gobierno español y andaluz nefastos, sino como un BASTA YA a unos sindicatos que NO representan a nadie salvo a sí mismos, que no saben interpretar las señales de agonia de una administración pública pisoteada y denostada; y que sirva para provocar un cambio radical de su actitud hacia los empleados públicos, que lo son, en su mayoría, por vocación, a pesar del gobierno y de los sindicatos.